lunes, 22 de abril de 2013

2. Sobre el lago.


-¿Os gusta?- dijo Fani.
Menuda pregunta. Creo que ya deberá saber la respuesta. Y si no la sabía nuestras caras se lo decían. En serio a quien no le gusta esta casa:


-Nuestra casa esta justo al lado- Fani señaló a la que se refería- si necesitáis algo llamarnos.
Entramos en la casa. Impresionante. Es la única palabra para definir el interior de la casa.
Subimos al segundo piso y vimos nuestras habitaciones.


Habitación de Andrea.                                 Mi habitación
Habitación de Mariel.                                  Habitación de Nerea.


(sin dueño)
Habitación de Clara.


Habitación de Miguel y Javier.

Cada puerta llevaba el nombre de la persona a quien le pertenecía la habitación. Menos en una en la que no había nombre. ¿Quién dormiría allí?
Dejemos las maletas. Era la una y media. Nuestras tripas rugían como leones mientras bajábamos al comedor. Ya estábamos pensando que hacer cuando nos encontramos con una mesa llena de comida. Y no una comida cualquiera. Los manjares más deliciosos que se podía probar. Un montón de carnes, salsas, purés, patatas, frutas, pastas, dulces...todos nuestros platos favoritos.

-¿Quién ha hecho todo esto?- pregunté.

Clara se percató de una nota que había en la cima de la fuente de queso fundido con la que mi hermano babeaba.

-Hola a todos. Os hemos preparado esta comida para que empecéis a descubrir Londres con el estómago lleno. Comer todo lo que queráis, pero no os pongáis malos. Dirigiros al parque xxxxx (soy muy vaga para pensar uno) sobre las cuatro estaremos allí. Un beso- leyó en voz alta.
-¿Quien será?- preguntó confusa Nerea.
-Más bien quienes- corrigió Andrea
-Eso ya lo descubriremos en otro momento. Ahora será mejor que nos pongamos a comer antes de que esos buitres se lo zampen todo- dijo Mariel refiriéndose a Miguel y Javier que ya tenían la boca llena de comida.
Nos sentemos a la mesa listas para arrasar con todo. No sabía por donde empezar, así que comencé cogiendo un trozo de tortilla de patata.
-Creéis que nos cruzaremos alguna vez con One Direction- dijo emocionada Nerea.
-Otra vez con eso- dije.
-Es que viven aquí.
-Vivirán aquí, pero las giras los llevan hasta los Ángeles.
-No lo recuerdas. Están de vacaciones y las están pasando aquí- es verdad ya no lo recordaba.
-Bueno entonces si tienes suerte a lo mejor...
-Venga ya. Admite que te encantaría conocerles.
-Eso no lo niego.
-Vosotras lo que queréis es que salgan con vosotros- dijo Javier bebiendo de su vaso.
-Eso tampoco se niega- respondió Andrea.
-Bueno a ver son guapos pero...tanto como para salir con ellos- se me quedaron mirando- Lo digo porque no los conocemos en persona. Si, por ejemplo, consigo conocer a...Harry y me empieza a gustar su personalidad pues si que no me importaría salir con él.
-Eso lo dices ahora. Pero si los ves en persona te derretirás como un helado al sol- dijo Clara.
-Me sorprenderá y me emocionaré un poco ya que verlos en persona sería impresionante. Pero derretirme por ellos...no creo.
-Sabéis que Liam es mi primo.
Nos quedamos paralizadas mientras Mariel se metía una cucharada de sopa de verduras.
-Es que nunca os habéis dado cuenta de que mi segundo apellido es Payne.
-¡Podrías haberlo dicho mucho antes!- exclamó Nerea.
-Si lo hubiera dicho antes me hubierais estado pidiendo todo el rato que os lo presente.
-Bueno pero por lo menos podrías llamarlo para que venga a vernos- dijo Clara probando a ver si conseguíamos conocerlos.
-No tengo su número.
-Cómo no puedes tener su número es tu primo- dijo extrañada Andrea.
-Llevo desde poco antes de fuera al X factor sin verlo, es decir tres años- se defendió.
-Eso no es razón para no tenerlo- siguió atacando Nerea.
-Vale, relajaos chicas- dije viendo que eso podría ir a más- cómo ya habéis dicho tenemos posibilidades de verlos, y si Marye es la prima de Liam la reconocerá.
Conseguí que se relajaran y siguieran comiendo.

Me metí el último trozo de gofre con chocolate del postre. Creo que acababa de engordar diez kilos, exagero. Y aún así la mesa no se había terminado, bueno así tendríamos la cena ya preparada.
-Creo que es hora de ir preparándose para estar en el parque ese a las cuatro- comente levantándome de la silla.
-Tienes razón, vamos- dijo Clara.
No dirijimos a las habitaciones y nos cambiemos.
descarga (1).jpg Así iba Mariel.

descarga.jpgAsí iba Clara.

images (1).jpgLa primera: Nerea. La segunda Andrea.

images (4).jpg Yo.

Ya en el Hall vestidas llegó la gran pregunta:
-¿Cómo vamos hasta allí?- dijo Nerea.
-Se supone que tenemos el coche de mi hermana pero adivina donde está- dijo Miguel.
-Déjame que piense...mmmm...en el garaje- dijo Mariel haciendo que Miguel pareciera más tonto de lo que era.
-¿Qué garaje?
Mariel le agarró del brazo y lo sacó fuera de la casa.
-Ese- la chica señaló el garaje.
-Ah.
Abrimos el garaje y allí estaba. Un descapotable blanco con mi nombre encima del morro en uno de los lados plateado. En los lados unas partituras musicales con notas del mismo color. Los asientos eran de cuero gris.
Apoyadas sobre una de las paredes estaban las bicicletas de los dos pequeños, que también las habían traído.
-¡Nuestras bicis!- exclamaron.
-Nos vamos- dijo Miguel saliendo del garaje a lomos de su bicicleta.
-Ciao-se despidió Javier yendo detrás.
-Saben donde esta el...- callé a Andrea levantando la mano delante de ella.
Las cadenas de las bicis sonaron de vuelta. Miguel y Javier se pararon delante de la puerta abierta.
-¿Dónde tenemos que ir?- preguntó Miguel.
-Seguidnos- y me senté en el piloto.

Las calles de Londres eran bastante diferentes a las de España pero el GPS ayuda.
-¿Ves a los enanos?- preguntó Andrea en la parte trasera.
-Si, allí están. Miguel se acaba de tragar una farola- contestó Mariel- bueno que le vamos ha hacer.
-Hey mirad el Big Ben- nos alertó Clara.
-¡Vaya! Es precioso- exclamó Nerea a mi lado- aunque es mejor el monumento de Zayn Malik.
Nos reímos todas juntas mientras Javier casi se cae por uno de los agujeros de las alcantarillas y Miguel se llevaba por delante una boca de incendios. Deben ser de acero o algo así.
En seguida vimos un gran parque. En una placa ponía el nombre del parque. Ese era. Justo delante encontré un aparcamiento y lo ocupé.
El parque ya se veía precioso desde fuera, ojalá en España hubiera parques así. Verde por todas partes menos en algún simpático camino de tierra o baldosas. Columpios en perfecto estado, no oxidados y gastados de tantos años. No veía mucho más pero tenía la sensación de que sería aún más bonito dentro.
Bajemos del coche y los pequeños llegaron donde estábamos frenando contra el cartel del parque. No se si saben que tienen frenos. Pasemos de ellos totalmente y seguimos.
Tenía razón el parque por dentro era aún más bonito. Nos acercamos a un gran lago en el que pequeñas barcas surcaban sus aguas.
-Podemos- pregunto Javier.
-Porfaaaaaaaa- le acompañó Miguel con una carita de cachorrito.
La verdad es que a mi también me hacía ilusión montarme y dar una pequeña vuelta.
-Por mi vale. ¿Os apuntáis?- dijo Nerea mirándonos.
Todas asentimos.
En cada barca cabían cuatro personas y no quería coger muchas aunque hubiera unas veinte barcas sin utilizar.
-Cogeremos solo dos- anuncié.
-¿Y cómo vamos a ir?- preguntó Clara.
-Sería cuatro en una y tres en otra- Javier levantó la mano como si estuviera en clase.
Al mirarle comenzó ha hablar.
-¿Miguel y yo podemos ir juntos?- preguntó.
-Eso- Miguel paso su brazo por el cuello de su amigo.
-Vale pero alguien más tendrá que ir con vosotros- dije.
-Mariel- dijo Andrea- vas con ellos.
-¿Yo por qué?- dijo Mariel sabiendo lo trastos que eran y seguro que ya se veía en el agua.
-Por no habernos dicho nunca que Liam era tu primo.
-No hay derecho- se quejó.
-Deja de quejarte y montate- dijo Miguel empujando ya la barca hacia el lago.
Mariel la miró con cara asesina y saltó a la barca. Andrea sonreía. Nos acababa de evitar un buena chapuzón.
Nos montemos en la barca. Nerea y Clara estaban sentadas en el puesto de remar mientras Andrea y yo estábamos en otro asiento justo en frente suyo. No veíamos a Mariel y los dos enanos, el lago era tan grande que no se veían.
-¿Y si los buscamos?- comentó Andrea.
-¿A quién?- preguntó Nerea.
-A Nemo no te jode- dijo Andrea haciendo que la pregunta de Nerea pareciera más tonta de lo que era.
-Oye no me tomes por tonta que se perfectamente que Nemo vive en el mar y no en un lago de Londres- replicó Nerea haciendo que nos riéramos Clara y yo.
En seguida se unieron Andrea y Nerea.
-En serio busquemos a Mariel y a los otros dos- dijo Andrea cuando ya habíamos terminado de reír.
Clara y Nerea empezaron a remar. Llegamos al fondo del lago y allí vimos a los tres pequeños. Suspiré de alivio. Mariel no estaba mojada de arriba a abajo. Más bien estaba cómodamente recostada en el mismo siento que nosotras diciéndoles cosas a los chicos mientras remaban.
Nos acercamos a ellos.
-¿Cómo lo has hecho?- pregunté.
-Les he prometido que comeremos algodón de azúcar- Mariel señaló un puesto de algodón de azúcar que desprendía un olor muy dulce.
-Buena jugada- dije.
-Pero no remes que tenemos que girar a la derecha y si remas tú también vamos recto- dijo una voz.
-Tengo que remar yo para ir hacia la derecha- dijo otra voz.
-Ha dicho a su derecha no a nuestra derecha.
-Se refiere a nuestra derecha no a la suya.
-Pero que dices. A que te refieres a tu derecha.
-Si- asintió otra voz.
Aquella voces me sonaban mucho. Me giré buscando de donde procedían. Y allí los vi. Dos jurados que casi nunca tenían la misma opinión, pero que aún así esta de jurados juntos en un mismo programa, Tu Si Que Vales, mi favorito. Risto Mejide y José Corbacho. Delante de ellos estaba la portavoz de aquel “si” tan andaluz. Merche. También jurado junto a ellos. Y a su lado la vi a ella. ¡¿Qué hacía aquí?! Aroa. Aroita. ¿¡Qué haces aquí?!
-Chicas- dije reclamando su atención.
-¡Eh!- exclamaron a la vez los dos best friends forever.
Los miré. Sabía de que se quejaban.
-Sí, chicas.
La pequeña risita de Clara y Andrea se oyó de fondo.
-Mirad. Es Aroa, Risto, Corbacho y Merche- los señalé.
Se sorprendieron tanto como yo.
-¿Qué hacen aquí?- dijo Nerea.
-Oh my god. Chicas- dijo Miguel imitando una voz de chica para hacer el tonto y como protesta de mi comentario anterior.
Viendo que no podía llegar hasta él le hice un señal a Mariel.
-A sus ordenes- contestó ella.
Mariel le pegó un pequeño puñetazo a lo shin chan en la cabeza.
-Auch- se quejó.
-Hey. Locaaaaa- gritó Nerea intentando captar la atención de Aroa.
Y lo consiguió, como al resto del parque. Se acercaron a nosotras...y nosotros.
-Hola- saludaron alegremente Merche y Aroa.
-¡Pero si son nuestros amigos Risto y Corbacho!- exclamó Miguel.
-Rema Corbacho, rema por tu vida- dijo Risto.
-Pero que hacéis- dijo Merche con su acento andaluz.
-Huir de esos dos...monstruos- dijo Corbacho.
-Eh que no os vamos ha hacer nada- dijo Javier haciendo que pararan la acción.
-Solo porque está Merche subida también- dijo Miguel con una sonrisa perversa.
-Remaaaaaa- dijo Risto.
Merche les dio un pequeño golpe para que pararan y así lo hicieron.
-No seáis tontos- dijo.
-Eh haber que aquí los tontos no somos nosotros- dijo Risto.
-Eso y no miramos a nadie- dijo Corbacho mirando a los dos trastos.
-Eh que tontos no somos para nada- Miguel hizo el gesto de “para nada” del programa cómico José Mota- poco listos, tampoco. Mu tontos, eso si que que es aceptable. Pero tontos, para nada. Mu tontos si, pero tontos, para nada.
Todos nos reíamos menos Risto. Que nunca se ríe. Aunque creo que muchas veces se lo aguanta.
-¿Que hacéis aquí?- pregunté aún con un poco de risas entre mis dientes.
-Esperaros- dijo Aroa.
-Vosotros sois los que nos habéis puesto toda esa comida- dijo Nerea.
-Sep.
-Bueno no solo nosotros también Melendi, Malú, David Bisbal, Rosario, Santiago Segura, David Bustamante, Penélope Cruz y Mario Vaquerizo.
-¿Están aquí?- preguntó Clara-
-Ajá- afirmó Aroa.
-¡¡¡¡¡¡¡¡Zaaaaaaaayyyyyyynnnnn!!!!!!!!!!!!!!¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡stooooooooooop!!!!!!¡¡¡¡¡¡¡¡put me down!!!!!!!!!!¡¡¡¡¡¡if you throw me I will kill you. I warn you!!!!!!¡¡¡¡¡¡Aaaaahhhh!!!!!!!- se oyó una voz femenina.
Nuestros ojos buscaron de donde venía la voz. Y dieron con ella. Era un achica de unos 18, 19 años. Pelo rubio. Estaba cogida en brazos por un chico, apunto de tirarla al lago. Y ese chico era...era....Zayn Malik.