La princesita, Abraham Mateo. Supongo
que sabréis quien es pero por si acaso yo lo describo. Es un joven
cantante de catorce años que se está volviendo bastante famoso en
España gracias a la canción “Señorita”. ¿Físico? Búscalo en
internet.
La cosa es que mi hermano es así y lo
llama de esa forma. Dice que tiene cara de chica pero yo creo que
tiene cara de niño más que de chica.
-¿Cuando pararas con eso?- preguntó
el cantante cuando llegó hasta nosotros.
-Cuando se te vaya esa cara de chica
que tienes.
-No tengo cara de chica- replicó.
-Se nota que no te miras al espejo.
-¿No os cansáis de tener la misma
conversación siempre?-preguntó Nerea.
-Si él no replicara y aceptara su
aspecto esto no pasaría- contestó Miguel.
-No voy a aceptar algo que no soy-
siguió quejándose Abraham.
-Negarlo es el primer paso para
aceptarlo- Miguel colocó una de sus manos sobre el hombro del
aludido, este la retiró al instante.
De pronto sentí una suave respiración
en mi oído.
-Can you translate me?- esas palabras
me sorprendieron, de voz grave y hermosa.
Me giré quedando mis ojos con los
suyos, de color verde, un verde que hipnotizaba. Harry Styles. Estaba
asimilando aún que Harry se hubiera acercado a hablarme cuando me dí
cuenta que toda la conversación había sido en español. Tenía que
contestar ya o parecería tonta. Así que respire y le respondí.
-It´s a long history, you would not
understand it.
-Ah ok.
Detrás de Abraham apareció andando un
chico de pelo y ojos marrones creo que de la misma edad que Abraham
con dos helados en su manos.
-Se les han acabado las birutas de
colores así que les he dicho que te pongan de chocolate, espero que
no te impor...- se paró en seco, tanto de hablar como de andar y su
mirada se quedó fija en un punto.
Seguí la trayectoria de sus ojos y vi
como caía sobre Mariel. ¿Se conocían o era amor a primera vista? La
castaña parecía igual de sorprendida.
-¿Qué haces tú aquí?- preguntó la
chica dándome a entender que se conocían.
-Ma-mariel- tartamudeó el chico- Estoy
de vacaciones ¿y tú?
-Igual. ¿Y de que conoces a Abraham?
-Somos amigos desde la infancia- dice.
-Ah.
-Ahora me toca a mi preguntar ¿De qué
os conocéis vosotros?- preguntó Andrea.
-Diego y yo, vamos al mismo instituto y
a la misma clase- respondió Mariel quitándonos las dudas.
-Vaya nunca me lo habías dicho- dijo
Abraham al chico.
-¿El qué?
-Que la conocías.
-¿A caso la conocías tú?
-Si, nos conocimos en una de las
grabaciones de Eva- explicó Abraham.
Se produjo un silencio en el ya nadie
tenía nada que decir, y ahí habló el adorable de Niall.
-I´m hungry ¿Someone buy me a ice
cream?- le contestamos con una mirada- it would be lovely for its
part- él solo sonría inocentemente- please.
-Come on I buy it for you- cedió
Andrea sin poder resistirse a la carita de Niall.
-Yeah.
-But don´t get used- le avisó Andrea
ya de camino al puesto de helados.
-Don´t worry.
Se volvió a crear otro silencio como
el de antes. Y como no me gustan lo decidí romper esta vez yo.
-I want a ice cream too- y me dirigí a
la misma dirección de la pareja.
Seguí caminando hasta el puesto de
helado. Niall ya había conseguido su helado. Era un cucurucho de
tres bolas, vainilla, menta y fresa, espolvoreadas con una gran
montón de virutas de chocolate. Andrea no se había resistido a la
tentación y también tenía un cucurucho de chocolate con sirope de
caramelo.
(desde aquí traduzco al español)
-Ya estás contento- dije al llegar
junto al rubio.
-Si- los alrededores de su boca ya
estaban manchados de helado.
Mi amiga le pidió unas servilletas al
vendedor de helados y le limpió la cara a Niall como si fuera un
crío.
-Te machas más rápido de lo que
pensaba- dijo mientras le quitaba una mancha de su camiseta donde
también ya había caído helado.
-Yo lo llamó disfrutar al máximo de
la comida.
Los dejé ahí y me dispuse a comprar
un helado. Observé cada sabor sin saber por cual decidirme. Divisé
vainilla de madagascar, sabor que me encanta y lo junte con
chocolate. Por encima de decidí echarle sirope de caramelo y virutas
de colores con forma de corazón.
Iba a sacar el dinero de mi bolsillo
cuando alguien le dio el dinero por mi.
-Yo se lo pago- dijo- de paso deme un
helado de fresa y menta con virutas de chocolate por favor.
Miré Harry que se apoyaba sobre el
carrito y observaba como hacían su helado.
-No hacia falta que...- empecé ha
decir.
-Si si hacía falta- recogió su helado
y me miró- y no me pagues nada- se alejó de allí y se sentó sobre
un banco cercano.
Le seguí y me senté junto a él.
Probé de mi helado e intenté empezar una conversación con uno de
mis ídolos, cosa que me seguía sin creer.
-WoW los helados aquí son buenísimos-
dije sin mirarle, concentrada en mi helado.
-Si.
Pensaba que que el coqueto de Harry
sería más hablador y engancharía la conversación en seguida, pero
veo que me equivocaba.
Desvié la mirada hacía la pareja que
antes había dejado sola. Andrea tenía toda la cara y la camiseta
llena de helado al igual que el cantante que se reía sin parar. Esa
risa se me contagió pero era una risita más bien. Volví a girarme
a ver Harry que seguía sin prestarme atención. El resto no aparecía
y me sentía algo incómoda con el cantante a mi lado.
Miré hacia otro lado y encontré,
sobre una especie de puerto de madera, a Eris y Liam que coqueteaban
entre besos. Que monos. De pronto apareció Zayn algo mosqueado, a
intentar separarlos, parece que no estaba muy de acuerdo con la
relación entre Liam y su hermana. La parejita aún no se había dado
cuenta de que los iba a separar Zayn cuando Nerea agarró al moreno
del brazo y se lo llevó arrastras de allí.
-¡Patos!- exclamó mi hermano.
En la orilla que se encontraba ente mi
banco y el puerto había varios patos nadando tranquilamente.
-¡Ueeeee!- y sin importarle que ya
estuviera medio seco se lanzó a agarrar algún pato.
Detrás de él fue Javier y Angy,
Abraham, Diego y Mariel se quedaron en la orilla sin mojarse.
-No vais a conseguir coger a ninguno-
dijo Abraham.
-Ya verás como si- le contradijo
Javier.
Los dos payasos se tiraban cada dos por
tres a por los animales. Y yo no podía aguantar una pequeña risa.
Justin se acercó a ellos.
-¿Qué estáis haciendo?- preguntó.
-Intentan coger patos- respondió
Diego.
-Jajaja en serio venga ya si no cogerán
uno en la vida míralos parecen más animales que los propios patos
jajajaja.
Se ha metido en un buen lío. Conozco
de sobra a mi hermano y a su amigo y no les gustan que les digan
cosas así.
-Te has metido en un buen lío, Justin-
le avisé para que se protegiera las espaldas.
Me miró algo asustado pero intentaba
no aparentarlo, se le notaba.
-Tranquilo, que a matarte no creo que
lleguen.
-Estoy tranquilo, ¿te crees que estos
dos me asustan?- se acercó al banco y se sentó sobre el
apoyabrazos.
-La cara que pusiste cuando nos tiraron
al lago parecía decir “Oh Dios mio espero que no me tiren a mi
porque si no me mojaré mi perfecto pelo”- y me reí de mi propia
gracia.
-¡Eh! Mi pelo esta perfecto este
mojado o seco.
-Claaaaro- seguí riéndome.
-De que os reís- Cher Lloyd apareció
a escena.
-Este, que tiene miedo de los dos
enanos.
-No es verdad- se quejó Justin.
Cher se rió conmigo. Acto seguido se
sentó a mi lado, entre Harry y yo. Vi como Justin parecía bastante
ofendido.
-Que era una broma hombre- le dije aun
entre risas.
Justin se rió también, no parecía el
típico pijo que siempre me había imaginado que sería. Oímos como
Harry se reía también. Le miramos.
-¡Qué! Es que has sido muy buena-
dijo sin contenerse la risa.
Yo volví a reír contagiada de Harry.
-Oye, no sois de aquí ¿vedad?- me
dijo Cher.
-Por mala suerte no, somos españoles.
-España, yo nunca he ido, dicen que es
un país muy bonito.
-Mucha corrupción y poca justicia-
dije.
-A mi me gustó cuando fui- dijo Harry
poniéndose de lado para mirarme.
-A mi también- dijo Justin.
-Eso es porque no vivís allí.
De pronto se me cegó la vista y sentí
la presión de unas manos en mis ojos. “¿Quién soy?” oí. El
típico juega de pillarte por detrás, taparte los ojos y hacer que
adivines quien es. La voz me sonaba pero no llegaba a reconocer de
quien era. Palpé los brazos de la persona. Se le notaba que tenía
fuerza y la distintas texturas que cubrían su piel me desvelaron que
llevaba tatuajes. Uní todo aquello añadiendo las pocas personas en
las que podían conocerme que estuvieran en Londres y en seguida supe
quien era.
-¿Melendi?- dije dudando.
Apartó las manos de mis ojos y me
giré.
-¿Cómo lo haces? Siempre atinas- me
dijo.
-Práctica- respondí.
Nos abracemos como saludo.
-Veo que ya te has topado con varios
famosos- Melendi se percató de Justin, Harry y Cher.
-Jeje pues si ¿Qué tal?
-Bien y ¿tú?
-Muy bien.
-Can you speak in English, please?-
dijo Cher.
-Oh Yeah, sorry- le dije.
(al español)
-¿Qué haces por aquí?
-Tenía que decirte que Roberto o
Robert como lo llaman aquí quiere que vayas mañana a las diez y
media al teatro xxxx (demasiado vaga para pensar uno)- me anunció.
Roberto es el director que me va a
ayudar ha hacer mi sueño realidad, grabar una peli en Londres.
-No se donde está eso- respondí.
-Yo sí- dijo Harry- podría llevarte
si quieres.
-No hace falta que....
-Si hace falta- me interrumpió igual
que antes con el helado que por cierto ya me había terminado al
igual que Harry- te recojo a las diez y cuarto.
-No sabes mi dirección...ni siquiera
la se yo.
-Ya me las apañaré.
-Gracias.
Harry sonrió y me derritió por
dentro. Miré mi reloj para evitar quedarme ahí quieta mirándole,
las cinco y media.
El resto apareció por fin y reunieron
con nosotros, también Niall y Andrea que estaban más sucios que
antes.
-Tenemos que irnos ya- dijo Louis-
tenemos sesión fotográfica a las seis.
-Es verdad- afirmó Harry mientras se
levantaba.
-Ha sido un placer conoceros chicas-
dijo Liam que iba agarrado de la mano con Eris.
-Espero que nos veamos pronto- Eris nos
dio dos besos a todas.
-Nosotras también lo esperamos- dijo
Nerea.
A los cinco minutos ya nos fuimos
también todos. Sentadas en el sofá vemos la tele junto a Diego y
Abraham que se habían pasado. Vestidas con pijama asadas de calor.

Clara
Llamaron al timbre y la pereza por
levantarnos no dejo clavadas en el sofá sin abrir a quien quiera que
fuese. En cuanto dejó de escucharse sonó el móvil de Clara.
-Es Jack.
-Ponlo en altavoz anda- dijo Nerea.
Clara hizo lo que se le dijo y dejó el
móvil sobre la mesa.
-Esta en altavoz Jack.
-Hacer el esfuerzo de levantar el culo
del sofá y abrirme porfavor.
-¿Cómo sabes que estamos tiradas
sobre el sofá?- dijo extrañada Aroa, persona a la que pertenecía
la habitación sin nombre.
-Como sabes que estamos TIRADOS sobre
el sofá- corrigió Abraham.
-Cállate que tú estás en el suelo-
dijo Aroa.
-Que sepas que no es por gusto sois
vosotras que no me dejáis sitio- dijo Abraham en su defensa.
-Lo mío si que es por gusto- dijo
Miguel que tenía la cara pegada al suelo.
-Y que sepáis que si hay un chico en
el sofá, Diego.
-Algo aplastado, pero estoy- Diego se
encontraba aplastado por las piernas y el culo de Marye, se había
sentado encima.
-No te quejes que te dejado un sitio-
dijo Mariel ante las quejas del castaño.
-Preferiría estar en el suelo.
-Como desees- Mariel le empujó y lo
tiró al duro suelo de parqué.
Tras el quejido de dolor de Diego Clara
siguió hablando por el teléfono.
-¿Y eso que estás en Londres?- dijo
bastante emocionada de que estuviera él aquí, razón que sabíamos
todas, estaba enamorada.
-Antes de responder a esa pregunta me
gustaría que abrieras la puerta- dijo Jack a través del teléfono.
-Vaaaaleeeee- Clara se levantó del
sofá cosa que en esos momentos me parecía todo un logro.
Desapareció de nuestra vista por unos
momentos al entrar en el hall y abrir la puerta dejando entrar al
rubiales que entró en el salón.
-Me respondes ahora- dijo Clara
poniéndose a su lado.
-Me dijeron que os habíais ido a
Londres así que me vine y ahora vivo con esos dos- y señaló a
Abraham y Diego.
-¿Te viniste porque vinimos nosotras?
-Más bien porque viniste tú, no se
que haría todo un verano sin tus tonterías- le sonrío a Clara.
Me apostaría cien euros a que Clara
estaba a punto de desmayarse.
-Si no os importa me siento con
vosotras- Jack ocupó el sitio de Clara.
-Eh ese es mi sitio- la chica que aún
no habría acabado de creerse lo que le había dicho Jack reclamó su
sitio.
-Pues ahora es mio.
-Ya verás- Clara intento tirar a Jack
al suelo al igual que había hecho Marye a Diego, pero no podía.
En esos momentos en los que Clara
ejercía todas sus fuerzas sobre el cuerpo del chico que le gustaba
sonó el timbre de nuevo. Estaba claro que nadie se levantaría así
que opté por levantarme yo, tarde o temprano tendría que hacerlo.
Aquello era algo más complicado que hacer un cubo de rugbi, o
eso me pareció a mi, soy muy vaga lo sé, mi hermano se llevó todo
el nerviosismo que debería haber recibido yo. Me encaminé hacia la
puerta y la abrí. La verdad es que no me esperaba que fuera él
quien estuviera detrás.
-Cómo verás me las he apañado y ya
encontré tu casa- dijo Harry que llevaba las manos metidas en los
bolsillos.
-Harry ¿qué haces tú aquí?- fue lo
único que puede decirle al ser hipnotizada por sus ojos.
-Me aburría y no voy solo- se giró
para dejarme ver.
Niall intentaba aparcar su coche con
las indicaciones del resto de la banda, Eris y Angy, que no sabía
porque estaba con ellos.
-¿Y cómo te has apañado para
encontrar la casa?- pregunté mientras el dejaba pasar.
-Ha sido pura casualidad. Me llamó un
amiga preguntándome si os había conocido en el parque, que se lo
había dicho Nerea por teléfono. Dice que es tu prima- explicó.
¿Mi prima? La única prima que tengo
que esté aquí es Fani. Conocía a One Direction y nunca me lo dijo.
Igual que Mariel con Liam.
-¿Esa chica se llama Estefania?- quise
asegurarme.
-Si pero la llamamos Fani.
-Vale si que es mi prima y vive al
lado.
-Ya ya lo sé.
Me miró de arriba a abajo.
-Bonito pijama- dijo.
-Me hubiera cambiado si supiera que
veníais- me excusé.
-Así estás mejor- y salió el coqueto
de Harry.
Le pegué un pequeño puñetazo en el
hombro empujándolo a modo de queja. Él solo se reía.
-Holaaaaa- oí fuera de la casa.
Eris andaba a paso rápido hacía la
puerta.
-¿Qué tal?- dijo mientras me daba dos
besos y yo se los devolvía.
-Bien ¿y tú?
-Igual.
Fueron pasando todos hasta el salón,
mientras Eris me explicaba que los hermano de Angy se había marchado
de vuelta a México por ciertos temas y como no querían que Angy
tuviera que hacer todo el viaje les pidieron que la cuidaran durante
el tiempo que tardaran. Angy era una chica muy guapa y talentosa. No
había hablado mucho con ella pero ya sabía que era muy buena chica.
En cuanto entró al salón y vio a mi hermano con las cara en el
suelo se quedó parada no se si el susto o de aquella rara sorpresa.
Yo le dije que no estaba muerto que eran cosas suyas y ella se rió. Louis avisó que Justin iba a denunciar a Miguel por haberle metido un pato por el culo y Miguel respondió dciendo que si lo hacía le metía en vez de un pato una oca. A mi de que aunque Justin no denunciará, cosa que seguro que no iba en serio, se lo metería.
La tarde pasó volando de lo bien que
nos lo pasamos. Los típicos juegos de mesa que teníamos no parecían
tan aburridos y bailar en el Just Dance se nos hacía difícil entre
tantas risas. Después de cenar y ya caída la noche nos dio por
jugar al escondite.
Todo lo que pasó jugando a ese simple
y tradicional juego lo contaré en otro capi jeje. Espero que os haya gustado. Hasta otra.